Son de muchísimas fortalezas, quizás de lo que percibí de todo su trabajo, estos me encantaron, por su fuerza, su carga de sensualidad y concepto, la técnica, sobre todo los dibujos en blanco y negro a lapicero o plumilla, son de una factura excelente.
Decía el emperador Adriano, en sus célebres "Memorias" re-escritas por Margarithe Yourcenar que, "el catador de belleza, termina encontrandola donde quiera".
Me parece que este es un desafío para el curador de arte, para el crítico de arte y para el mismo artista, quienes en muchas situaciones se pierden en ese "cavar" bajo las enormes estratificaciones de la producción artística actual.
En mi caso, a veces me pierdo, y lo más simple es afirmar que no me gusta, sin embargo, la obra de todo artista merece el esfuerzo de buscar, y también dicen que quien busca encuentra.
Así que en la visita que realicé en el pasado mes de abril 2010 a la comunidad de Monteverde, provincia de Puntarenas, encontré en la Galería del artista Marco Tulio Brenes esos desafíos de decantar una obra cargada de diversidad de signos pictóricos, escultóricos, dibujísticos e instalativos, de los cuales mostraré imágenes de aquellos que capturaron mi atención y con los que sentí un sensible deleite.
Muchos no son obras de este artista propiamente dichas, algunas fueron hechas por la misma naturaleza, o, son su entorno o sus herramientas de trabajo, pero están bajo el amparo de su techo y su rica sensibilidad creadora en la cual me cobijé con el deleite de quien colecta imágenes para su bitácora.
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